Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.
05/09/2006
Una frase.

Ayer leí una de las frases más hermosas que pueden definir al ser querido. No la encontré en una novela rosa, ni en ningún libro de poesía, estaba escrita con letras negras, pintarrajeada, en una pared. Su autor debía desear que todo el mundo se enterara de que era feliz, era sin lugar a dudas una persona enamorada. Sobre el muro, se podía leer : " A nadie te pareces desde que te amo". No se me ocurre una forma más bonita para definir la obnubilación que produce el amor temprano y ardiente en la mente del enamorado. La persona amada deja de parecernos humana para asemejarse a una especie de ser maravilloso ungido por lo divino y diferente a todos los demás.
Corrí a escribir estas letras con la intención del que encuentra un pequeño tesoro que sólo si se comparte es capaz de hacerle feliz.
06/09/2006
Dignidad e Historia

La Historia como sucesión inconexa de acontecimientos no le interesa a nadie, sólo interesa en la medida en que se puedan sacar consecuencias, y ciertas leyes, que le den sentido al devenir de la existencia humana sobre este mundo. La Historia, con sus periodos de turbulencia y de calma, se asemeja a la corriente de un río. De la misma forma que sabemos que el río llegará a la mar, intuimos que la Historia debe llevarnos a alguna parte. Pero hay algo que parece complicarlo todo. Lo que le ocurre a un solo hombre, o a un pequeño grupo, puede ser determinante para el destino de los demás: acontecimientos insignificantes pueden desencadenar hechos determinantes a otros niveles ( como el efecto mariposa en física).
Este hecho, en realidad, puede actuar como factor de simplificación. Algo tan “simple” como la dignidad humana puede que sea la válvula reguladora de la Historia, de la misma forma que lo es en las relaciones humanas: cuando se respeta se introduce un factor de estabilidad, cuando se vulnera actúa como el germen de la turbulencia, de no linealidad y de indeterminación.
Cuanto más aséptico resulte el análisis de la Historia, buscando la objetividad, posiblemente menos se tenga en cuenta algo tan importante como la dimensión humana de la misma.
14/09/2006
La poesía de la buena ciencia
No es tan diferente un científico de un poeta. La poesía está ahí, como las leyes de la naturaleza o el más precioso de los teoremas, solo hace falta descubrirla. El poeta descubre la belleza, al igual que el científico; extrae la poesía de la realidad, de la misma forma que el científico es capaz de extraer las leyes que la gobiernan. Ante la armonía, la simplicidad inteligente y la belleza de las soluciones que adopta la naturaleza, el científico se convierte en poeta. Y sólo así es capaz de desentrañar sus leyes más profundas. De hecho, las simetrías desempeñan un papel esencial en la ciencia actual. Se han realizado espectaculares descubrimientos con la simple presunción, y posterior comprobación, de ciertas simetrías matemáticas - ¿poesía? - que la naturaleza se empeña en respetar. Hasta tal punto es así que la aventura científica se convierte en la búsqueda de las más sencillas y potentes simetrías capaces de descifrar, de la forma más simple, la aparente complejidad del mundo que nos rodea. En cierta forma, la complejidad, tal como la entendemos y vivimos, no es más que un reflejo de nuestras propias limitaciones. La poesía es capaz de soslayarlas y dejarnos entrever el mundo maravilloso que existe más allá de nuestros límites racionales.El progreso de la ciencia necesita del científico/poeta capaz de cambiar el marco de nuestra visión miope de la realidad. Cambiando las referencias de partida las preguntas más complejas se convierten en respuestas obvias. Cada vez que las preguntas se complican necesitamos reformularlas dentro de un nuevo marco en el que se hace imprescindible la valentía del artista/científico y el rigor del científico/artista.
22/09/2006
El negocio

En las “pelis” de gansters cuando van a liquidar a alguien del ramo, y no es por nada personal, el ejecutor suele disculparse ante la víctima diciéndole que es por “ el negocio”.
Yo trabajo en una multinacional. De vez en cuando, las informaciones oficiales de la empresa nos recuerdan que más de la mitad de la plantilla somos personal no prioritario, prescindible, lo que no es óbice para que sigamos recibiendo felicitaciones de nuestros jefes, por el trabajo bien hecho. Entra dentro de la misma dinámica, lo importante siempre es el negocio y cuando se deshacen de nosotros no es nada personal lo hacen “obligados” por esa dinámica “natural” que mueve hoy el mundo.
Algo tendrá que cambiar - y lo primero es concienciarse de ello - para que el futuro de nuestros hijos no siga dependiendo sólo “del negocio”. Si no es así no merece llamarse futuro.
28/09/2006
La estupidez y la teoría de catástrofes

Normalmente, lo que vivimos en un determinado momento es capaz de ser predicho con un margen razonable , lo que origina una cierta conciencia de continuidad ( normalidad ) . Esta continuidad suele ser rota por acontecimientos inesperados que, en muchas ocasiones por nuestra propia ignorancia, solemos meter en una especie de saco llamado azar. Un porcentaje de estos suele tener el origen en la estupidez humana.
La vida se compone de una parte racional, continua y ,por tanto, esperada y de otra parte discontinua que, en muchos casos, la enriquece. La estupidez puede ser muy destructiva ( a priori casi siempre lo es) , pero la ruptura que introduce puede tener efectos enriquecedores y muy positivos. En este sentido puede entenderse su contribución no como “motor” sino como moduladora de los acontecimientos. El motor creo que siempre es la voluntad.
La rotura de la continuidad es estudiada por la llamada teoría de las catástrofes ( entendiendo por catástrofe la simple ruptura de esa continuidad). En ese sentido la estupidez como la capacidad opuesta a la razón , y a la continuidad que ella representa, podría entenderse como catastrófica.
Catástrofes aparte, el mejor libro escrito nunca sobre la estupidez humana es, sin duda, el libro del profesor italiano Carlo M. cipolla:"Allegro ma non troppo". Incluye dos ensayos, "El papel de la pimienta en el desarrollo económico de la Edad Media" y "Las leyes fundamentales de la estupidez humana", cuya Primera ley Fundamental dice así: "Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de indivíduos estúpidos que circulan por el mundo". Es un librito de 85 páginas editado por Mondadori (1999), ISBN:8439703058.
29/09/2006
Amigos

Vicent, Ximo y yo mismo, nos llamamos en broma "Els Teorics". José Ramón y Felipe cierran el grupo que aparece en la foto disfrutando de un suculento arroz caldoso con cangrejo, en el selecto restaurante de Valencia Ca Magda ( Cruce Av. Giorgeta/ Calle San Vicente).
El nombre de "los Teóricos" obedece a una razón esencial. Teorizamos sobre todo y nos reímos de nuestras propias limitaciones para cumplir esa teoría. La cabeza en el cielo, pero los pies en la tierra. En contraposición tenemos a "Los Prácticos" que se creen mucho menos limitados de lo que son en realidad, por lo que son acechados más de cerca por la frustración.
Amistad, buena comida y bebida y unas risas como terapia de grupo. La vida ya es bastante complicada.
Se me olvidaba lo más importante. Muchas gracias a José Ramón - en el centro- por invitarnos a la comida por su cumpleaños. Después del postre fue una agradable sorpresa que nos tenía preparada. Felicidades.
(La imagen no es muy buena, pero así se asemeja más a un óleo ).





